¿Pensamos qué es lo más importante?...

Muchas veces deseamos cambiar el mundo, a las personas,
las circunstancias de la vida...

Siendo joven era un revolucionario y mi oración a Dios era:

- "Señor, dame la energía para cambiar al mundo."

Al llegar a los cuarenta y darme cuenta de que la mitad de mi vida
se había ido sin que yo hubiese cambiado una sola alma,
modifiqué mi oración:

- "Señor, dame la gracia para cambiar a todos aquellos
con quienes tengo contacto, solamente mi familia y mis amigos
y estaré satisfecho."

Ahora, que ya soy un anciano y mis días están contados,
mi única oración es:

- "Señor, dame la gracia de cambiarme a mi mismo."
¡Si hubiera orado de esta forma desde el principio,
no hubiese perdido tanto tiempo de mi vida!

¡Cuan glorioso es el cambio operado en mi ser,
Viniendo a mi vida el Señor!.
Hay en mi alma una paz que yo ansiaba tener
la paz que me trajo su amor.

Ni una sombra de duda obscurece su amor,
Amor que me trajo el perdón.
La esperanza que aliento la debo al Señor
Porque él vino a mi corazón.

Señor:
Me mostrarás la senda de la vida;
En tu presencia hay plenitud de gozo;
Delicias a tu diestra para siempre.
~Salmo 16:11~

¿Quién es el hombre que teme a Jehová?
El le enseñará el camino que ha de escoger.

Gozará él de bienestar,
Y su descendencia heredará la tierra.

La comunión íntima de Jehová es con los que le temen,
Y a ellos hará conocer su pacto.
~Salmos 25:12-14~

Todos los días podemos tener la paz de Dios si dejamos de agitarnos
por lo que podría ser, o lo que pudo haber sido,
y nos concentramos en lo que es.
~Jean-Pierre de Caussade~

 

*Creada con amor*