La Biblia nos dice que de la abundancia del corazón, habla la boca.

Y es por ello que:

Desde este rinconcito deseo hacerles llegar todo lo que atesora mi corazón.

Pensamientos, consejos y algunos mimos que tanto bien nos hacen para animarnos a seguir adelante, aunque la cosas que suceden en nuestra vida no sean siempre agradables o perfectas.

Pero sé, que si tenemos un Padre perfecto y dejamos en sus manos aquello que deseamos en lo profundo de nuestro corazón, sin lugar a dudas conoceremos lo más hermoso de nuestra vida...

y es descansar en los brazos de nuestro Amado Señor y Salvador, Cristo Jesús.

La vida es un regalo que Dios nos da, es como un libro
en blanco, el cual debemos escribir cada día cada segundo.

Muchas veces la comparo como un cofre lleno de piedras preciosas,
que solamente tenemos que abrirlo y ver cuál sea la voluntad de Él.

Es hermoso saber que Dios el Rey de Reyes y Señor de Señores, fue el que puso aliento de vida en nosotros, y su deseo es que disfrutemos de todas las maravillas que El puso a nuestro alcance para que podamos disfrutarla.

Bendito el Señor, mi Roca, quien
  adiestra mis manos para la batalla,
y mis dedos para la guerra;

Misericordia mía y mi castillo,
fortaleza mía y mi Libertador,
Escudo mío, en quien he confiado;
el que sujeta a mi pueblo debajo de mí.

Oh Señor, ¿qué es el hombre,
para que en él pienses, o 
el hijo de hombre, para que lo estimes?

El hombre es como la vanidad;
sus días son como la sombra que pasa.

~Salmo 144:1-4~














 

Una palabra hablada con dulzura,
equivale a una gran porción de luz del sol en un corazón entristecido.
Por lo tanto, "Da a otros la luz del sol, y cuenta a Jesús lo demás."

Algún día Dios revelará a cada Cristiano, el hecho
de que las cosas contra las cuales nos hemos rebelado,
han sido instrumentos que El ha utilizado para perfeccionar
y moldear nuestros caracteres y pulimentarlos
para que vivamos una vida que glorifique Su Nombre.

"El águila que se remota por el aire,
no se preocupa como cruzar los ríos."

 


*Creada con amor*