"He aquí, yo estoy a la puerta y llamo;
si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él
y cenaré con él, y él conmigo.
Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono,
así como yo he vencido, y me he sentado
con mi Padre en su trono".
~ Apocalipsis 3; 20-21 ~

 

Muchos de nosotros hemos visto la pintura de Cristo que lo representa
llamando a la puerta de una casa con las siguientes palabras inscritas
debajo de la figura :
" Mira que estoy a la puerta y llamo".

Pero hay otra historia detrás de la pintura de ese cuadro.
Cuando el artista lo terminó de pintar, llevó a su pequeño hijo a su estudio
Hijito - le dijo - tu padre acaba de pintar éste cuadro.
¿ Te gusta?
El muchachito lo miró seriamente por unos momentos.
"Oh, sí, dijo el chiquillo, es muy bonito pero has cometido un error papito.
Te has olvidado de algo."

"He cometido un error.. me he olvidado de algo?
dime qué fue lo que olvidé y dónde estás el error que cometí"

"Bueno" respondió el hijo triunfalmente, "te olvidaste de colocar
una perilla en la puerta.
No.. le dijo el padre, solo está en la parte de adentro".
El Señor nos ha dado el gran regalo de la libertad.
La opción de decir sí o no a todo. Jesús, como en el cuadro, nos dice:

"Mira que estoy a la puerta y llamo, si alguien escucha mi voz y me abre,
entraré a su casa, y estaré con él y él conmigo".

Jesús, con todo amor, toca, y espera que le abramos ...
¿Porqué no pruebas y abres la puerta de tu corazón para que Jesús
entre a morar contigo?

 

Llamando a la puerta de tu corazón
Cristo Jesús hoy está,
su voz amorosa te ofrece perdón
oye su tierno llamar

Tanto el Señor ha esperado por ti
Y sigue esperando otra vez,
Porque no aceptas su ofrenda de amor.
No te demores y ven.

Si tú te decides a Cristo venir
Su paz perfecta tendrás,
La noche de tu alma el alumbrará
Su salvación te dará.

 

Si oyereis hoy su voz,
No endurezcais vuestros corazones.
~ Hebreos 3: 7 ~

Si decimos que no tenemos pecado,
nos engañamos a nosotros mismos,
y la verdad no está en nosotros.
Si confesamos nuestros pecados,
él es fiel y justo para perdonar
nuestros pecados y librarnos
de toda maldad.
~ 1° Juan 1: 8-9 ~

Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta:
si vuestros pecados fueren como la grana,
como la nieve serán emblanquecidos;
si fueren rojos como el carmesí,
vendrán a ser como blanca lana.
~ Isaías 1: 18 ~

Mi corazón está dispuesto, oh Dios;
Cantaré y entonaré salmos;
esta es mi gloria.
~ Salmos 108: 1 ~

 

*Creada con amor*